lunes 13 abril, 2026

Se cumplió un nuevo aniversario de la visita de Albert Einstein a Llavallol


A más de nueve décadas de su paso por la Argentina, el físico alemán encontró en Lomas de Zamora un refugio en medio de su intensa agenda.

Un nuevo aniversario de la visita de Albert Einstein a la Argentina volvió a poner en valor un episodio poco conocido pero significativo para la historia local: su paso por Llavallol en 1925. En medio de una gira cargada de conferencias y homenajes, el científico eligió el sur del conurbano para descansar durante algunos días.

Einstein había llegado al país el 25 de marzo de ese año y rápidamente se convirtió en una figura central de la vida cultural porteña. Con una agenda que incluía exposiciones en universidades como la Universidad de Buenos Aires, La Plata y Córdoba, la presión mediática y el interés público no tardaron en crecer. Fue en ese contexto que decidió alejarse de la ciudad.

Entre el 5 y el 8 de abril —según distintas versiones— se trasladó a una chacra ubicada en Llavallol, propiedad de la familia Wasserman. Allí encontró un entorno más tranquilo, rodeado de quintas y calles arboladas, ideal para desconectarse de la exposición constante que atravesaba en Buenos Aires.

Durante su estadía, el físico combinó descanso con actividades personales. Según relatos y documentos de la época, aprovechó para tocar el violín y avanzar en sus reflexiones científicas, en una etapa en la que ya era reconocido mundialmente tras haber recibido el Premio Nobel de Física.

Aunque el paso del tiempo borró muchos rastros materiales de aquella visita, la historia se mantuvo viva en la memoria colectiva de Llavallol. El episodio forma parte del patrimonio cultural del distrito y sigue siendo una referencia obligada cada vez que se recuerda el vínculo entre figuras universales y la identidad del sur del conurbano.

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